AM65
Madrid - 2020

La ganancia en luminosidad es una clave notoria de esta nueva vivienda. Así, la existencia del muro de carga en el salón nos limitaba bastante la unión de los espacios, por lo que se optó por la apertura del espacio y la “descomposición” del pasillo existente, rompiendo la esquina de la cocina con una mampara de vidrio.

En cuanto al muro de carga en el salón, se mantuvieron los dos huecos que lo unían con otra estancia, convirtiendo está en el comedor, creando así un único espacio salón-comedor. Ello sumado a la cocina visualmente abierta, incrementan la perspectiva uniendo los 3 espacios en 1.

La estantería del salón, diseñada sin límites en sus extremos y terminada en roble, da, junto a la madera natural del solado y la iluminación indirecta de los focos direccionales, gran calidez a la vivienda.